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De acuerdo con la Sociedad Europea de Cardiología (SEC), la prevalencia de enfermedades arteriales periféricas (EAP), término a menudo abreviado como EAMI (enfermedades arteriales de miembros inferiores) es significativamente alta.

La enfermedad ha despertado la preocupación porque es asintomática, lo que significa que es indetectable durante largos períodos, aumentando el riesgo de trastornos cardiovasculares avanzados.

Si se detecta a tiempo, las EAP son tratables y pueden reducir el riesgo de daños cardiovasculares extensivos.

Por lo tanto, es esencial que los pacientes visiten a un doctor tan pronto como vean el primer signo del trastorno.

Con el fin de asegurar que la gente puede identificar los signos, hemos compilado una breve introducción sobre qué son las EAP, sus causas, signos y síntomas, y factores de riesgo. 

Enfermedades arteriales periféricas (EAP)

Enfermedad arterial periférica o EAP es un trastorno circulatorio en el que las arterias periféricas que llevan la sangre hacia los miembros inferiores se estrechan. Esta enfermedad es un trastorno crónico de oclusión de las arterias que está causado por ateroesclerosis en las arterias distintas de las que suministran sangre al cerebro y corazón.

Ateroesclerosis es una condición en la que una placa, que está hecha de grasa, calcio, tejido fibroso, colesteroles y otras substancias se acumula en las arterias. Esta placa se pega a las paredes arteriales y se endurece con el tiempo, obstruyendo el camino del flujo sanguíneo. Esta obstrucción limita que la sangre oxigenada y sana llegue a los órganos, extremidades y otras partes del cuerpo. Al cabo del tiempo, un bajo nivel de oxígeno activa otros síntomas que pueden causar otros serios problemas.

Pese a que las EAP afectan especialmente a las arterias de las extremidades inferiores, se han producido casos en los que otras partes del cuerpo también se han visto afectadas. Puesto que las arterias periféricas cuentan para todas las arterias que trasladan la sangre oxigenada desde el corazón a las extremidades, estómago, cabeza y riñones, también puede afectarlas. 

Enfermedades arteriales de miembros inferiores (EAMI)

Enfermedad arterial de miembros inferiores o EAMI se usa a menudo indistintamente con EAP cuando afecta a las arterias de las extremidades inferiores del cuerpo. Todo desde la cadera a los dedos de los pies se considera una parte de las extremidades inferiores. El bloqueo de las arterias en esta región debido a la ateroesclerosis se define como EAMI. El término EAMI se usa más comúnmente entre los expertos en lugar de EAP, especialmente cuando las EAP ocurren en las extremidades inferiores. 

Síntomas de EAP

Es un hecho conocido que más del 70% de los pacientes que sufren de EAP tienen síntomas muy tenues o son asintomáticos. Esto significa que el paciente no presenta ningún síntoma en absoluto cuando en realidad sufren de EAP. Sin embargo, el síntoma más común que aparece en los pacientes de EAP es el dolor y los calambres en las piernas mientras caminan, suben escaleras o hacen cualquier tipo de ejercicio. Este dolor es conocido como claudicación. 

Claudicación intermitente

 La claudicación en pacientes de EAP no se limita solo al dolor. A veces, el dolor se acompaña de calambres, adormecimiento y sensación de pesadez en los músculos de las piernas. Pese a que la claudicación se localiza usualmente en los músculos de la pantorrilla de la(s) pierna(s) afectada(s), también puede activarse en las nalgas, las ingles y los pies. En pacientes de EAP, estos síntomas a menudo se reducen al dejar descansar las piernas un rato. Pueden activarse de nuevo cuando la pierna afectada se usa para caminar o realizar cualquier otra actividad. Esto se llama claudicación intermitente.

La razón del dolor en los músculos de las piernas es debido a su necesidad de un aumento del flujo sanguíneo, especialmente cuando se emplean en una actividad. En las piernas no afectadas, las arterias pueden aumentar el flujo sanguíneo para suministrar más oxígeno a los músculos. Sin embargo, las arterias afectadas por EAP están estrechadas por placa y no pueden aumentar el flujo sanguíneo. Esta falta de oxígeno es lo que activa los síntomas cuando los músculos están activos. Los síntomas desaparecen cuando la pierna está en descanso porque los músculos no necesitan tanto oxígeno. Este es básicamente el primer signo de EAP. La gravedad del síntoma varía de paciente a paciente. En algunos casos, la claudicación intermitente puede producir un leve dolor, mientras que en otros casos puede activar un dolor debilitante. 

Otros síntomas de EAP

 
Además de la claudicación intermitente, otros síntomas de EAP incluyen:

  • Un pulso débil o ausente en las piernas y pies
  • Llagas, úlceras o heridas en los pies
  • El color de la piel cambiando a un tono azulado o pálido
  • Temperatura inferior en la pierna afectada que en la sana
  • Piel brillante y escamosa en las piernas
  • Heridas que no se curan en las extremidades inferiores
  • Bajo crecimiento ungular o capilar en la pierna afectada
  • Disfunción eréctil en hombres, especialmente en diabéticos

La aparición de estos síntomas depende de la severidad de la EAP Recuerde que la mayoría de pacientes de EAP son asintomáticos y permanecen así hasta que la enfermedad ha avanzado. 

Visita al doctor

 
La gente no debería considerar el dolor en las piernas y uno de los síntomas mencionados anteriormente como parte natural del envejecimiento. Si una persona experimenta alguno de los síntomas mencionados, es mejor que vaya al médico.

Una persona debería visitar al doctor si es asintomática pero está dentro de las siguientes categorías:

  • Mayor de 65 años
  • Menor de 65 años pero con factores de riesgo tales como diabetes, obesidad o tabaquismo.
  • Mayor de 50 años pero con historial de diabetes, obesidad o tabaquismo, o historial familiar de EAMI.
  • Menor de 50 años pero aún con un historial de tabaquismo, diabetes, hipertensión, alta presión sanguínea u otros factores de riesgo de EAP.

Además de estas personas, hay otro grupo de pacientes que se encuentran bajo riesgo real de EAP. Este grupo de pacientes incluye los pacientes asintomáticos que pueden tener un nivel de enfermedad grave que no se muestra debido a la incapacidad de moverse. Este grupo en particular se conoce como “EAMI enmascarada”. 

Causas y factores de riesgo

 
Como se explicaba anteriormente, las EAP son causadas por ateroesclerosis, también conocida como arterioesclerosis. Esta enfermedad se caracteriza por el estrechamiento de las arterias debido a la acumulación de una placa en las paredes arteriales. Lo que causa la acumulación de esta placa es algo desconocido. Además de la ateroesclerosis, algunas causas menos conocidas de las EAP incluyen la inflamación de los vasos sanguíneos, las anormalidades en los músculos o ligamientos, la exposición a la radiación o las lesiones en las extremidades inferiores. 

Factores de riesgo

Algunos factores de riesgo pueden aumentar las probabilidades de que alguien desarrolle EAP incluyen:

  • Edad
  • Fumar
  • Diabetes
  • Alta presión sanguínea
  • Alto colesterol
  • Obesidad
  • Un historial familiar de EAP o enfermedades cardiovasculares
  • Altos niveles de homocisteína

Detección de EAPs

 
La mejor manera de detectar EAPs es a través de la medición del índice tobillo-brazo. La medición del ITB implica la división de la ratio de la presión sanguínea de ambos tobillos por la presión sanguínea tomada del antebrazo. Esta es una técnica sencilla y no invasiva que puede ayudar en el diagnóstico temprano de las EAPs.

Después de llevar a cabo una extensa investigación, MESI ha creado un dispositivo de medición del ITB llamado MESI ABPI MD que ofrece lecturas rápidas y precisas. Les permite a los profesionales sanitarios introducir una alternativa eficiente y efectiva a las técnicas estándar.


Lea un artículo en Cómo el ejercicio puede ayudar en las enfermedades arteriales periféricas por Lisa Esposito de U.S. News.