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¿De qué hablaremos hoy?

La enfermedad arterial de miembros inferiores (EAMI), una enfermedad crónica progresiva, se caracteriza por varios factores de riesgo, como la edad avanzada, la etnia, la genética o el tabaquismo, así como por diversas enfermedades, como la diabetes, la hipertensión, la dislipidemia, la hiperhomocisteinemia y la insuficiencia renal crónica, entre otras.

La EAMI tiene una amplia prevalencia, ya que aproximadamente el 29 % de las personas de 50 años o de más edad de Estados Unidos (con un historial de consumo de tabaco o diabetes) sufre la enfermedad [1].

El índice tobillo-brazo (ITB) es una prueba de detección vascular no invasiva que se calcula dividiendo la presión sistólica del tobillo más alta entre la presión sistólica del brazo más elevada [1, 2, 3]. La prueba es muy sensible y específica, tiene una precisión muy sólida y se utiliza ampliamente para el diagnóstico inicial de la EAMI.

Tradicionalmente, la medición del índice tobillo-brazo (ITB) se ha utilizado como prueba de detección de primera línea para diagnosticar la enfermedad arterial de miembros inferiores, y el método Doppler está considerado como el criterio de referencia para el diagnóstico. El método Doppler estándar requiere un dispositivo Doppler para detectar señales en las arterias y realizar la medición consecutiva de la presión sanguínea sistólica (PSS) en las cuatro extremidades. No obstante, este método requiere mucho tiempo y personal formado, lo que conlleva una gran desventaja. En busca de una alternativa más fácil, rápida y eficaz, los médicos utilizan ahora una nueva tecnología de diagnóstico basada en la oscilometría y la pletismografía, que emplea un dispositivo automático para la presión sanguínea y que, en teoría, minimiza los sesgos del observador y no requiere ninguna formación especial [5].

Varios estudios, incluido un estudio reciente llevado a cabo y publicado en la revista European Journal of Vascular & Endovascular Surgery, han determinado la precisión y la fiabilidad de la medición del ITB con un dispositivo automatizado frente al método Doppler estándar. En el estudio participaron 118 pacientes con riesgo o sospecha de padecer EAMI, donde dos observadores realizaron mediciones del ITB en los pacientes con los métodos Doppler y oscilométrico para determinar la reproducibilidad intra e interobservador. Con el método Doppler para la medición del ITB como referencia, el estudio halló que la sensibilidad, la especificidad, la precisión y los valores predictivos positivos y negativos del ITB oscilométrico alcanzaban hasta el 89,1 %, 94,4 %, 94,1 %, 91,8 % y 92,4 %, respectivamente. El estudio encontró también una alta concordancia y una excelente reproducibilidad intraobservador, evaluada a través del coeficiente de correlación intraclase (CCI), entre ambos métodos [5].

El estudio concluyó que el uso de un dispositivo automatizado para la detección de la EAMI tenía un excelente rendimiento diagnóstico y que, por lo tanto, podía recomendarse en la atención primaria, donde se necesita una medición del ITB rápida, eficaz y fiable.

Trabajar con miras a un diagnóstico precoz de la EAMI

La enfermedad arterial de miembros inferiores (EAMI), una enfermedad crónica progresiva, es una manifestación de la ateroesclerosis sistémica, que se caracteriza por diversos factores desencadenantes, como la edad avanzada, la etnia, la genética, el tabaquismo y otras enfermedades. La EAMI suele conllevar un alto riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares, deterioro funcional y una baja calidad de vida de los pacientes. Los pacientes con EAMI suelen tener un riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares de cinco a seis veces mayor en comparación con los pacientes que sufren cualquier otra causa ateroesclerótica [7].

Aunque los datos de prevalencia de la enfermedad son limitados, según un estudio de Estados Unidos, más del 29 % de las personas de 50 años o de más edad (con un historial de consumo de tabaco o diabetes) ha padecido EAMI. Otro estudio reciente basado en la población de Suecia destacó que la prevalencia de la EAMI se situaba en torno al 18 % [1].

Un diagnóstico precoz de la información permite un tratamiento eficaz y cambios proactivos en el estilo de vida que dan lugar a un mejor pronóstico, motivo por el cual la evaluación precoz del paciente debería centrarse en los factores desencadenantes y en la detección de los factores de riesgo en los pacientes asintomáticos y con síntomas atípicos [7].

Aproximadamente el 40 % de los pacientes con EAMI son asintomáticos y no presentan síntomas con un ITB inferior a 0,90 o con la abolición del pulso. Otro 50 % de los pacientes presentan síntomas atípicos, y solo alrededor del 10 % registra síntomas típicos como, por ejemplo, la claudicación intermitente. La claudicación sigue siendo estable en aproximadamente el 70-80 % de los pacientes. Sin embargo, empeora en alrededor del 10-20 % de los pacientes y progresa a isquemia aguda de las extremidades en cerca del 1-2 % [7].

Image Source [8]:https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2894725/

¿Qué es el índice tobillo-brazo?

El índice tobillo-brazo (ITB) es una prueba de detección vascular no invasiva que realizan enfermeros, médicos, cirujanos y podólogos para identificar la enfermedad arterial periférica (EAP) en los grandes vasos sanguíneos. La finalidad de la prueba consiste en confirmar el diagnóstico de la enfermedad vascular utilizando un indicador objetivo de la perfusión arterial en una extremidad inferior [1, 2].

Esta prueba utiliza un dispositivo para medir la presión sanguínea sistólica con un brazalete inflable, tanto en la parte superior del brazo como en el tobillo. El equipo de medición de la presión sanguínea sistólica puede ser manual o digital con lecturas electrónicas automáticas. La relación o puntuación del ITB se obtiene dividiendo la presión sanguínea sistólica registrada en el tobillo entre la lectura del brazo. Las relaciones del ITB comprendidas entre 0,90 y 1,40 entran dentro del rango normal para los adultos, mientras que las relaciones superiores a 0,9 indican la presencia de la EAP. Las lecturas aún más bajas (< 0,5) sugieren que la enfermedad es grave y que el paciente podría desarrollar úlceras y gangrena en el futuro [2].

Al llevar a cabo una medición del ITB, el método más generalizado es el método Doppler, donde las presiones sanguíneas sistólicas se registran con un instrumento Doppler de onda continua de 5 a 10 MHz. Tradicionalmente, la medición del índice tobillo-brazo (ITB) se ha utilizado como una prueba de detección de primera línea para diagnosticar la enfermedad arterial de miembros inferiores, y el método Doppler está considerado como el criterio de referencia para el diagnóstico [1, 3, 5].

Medir el ITB con una innovadora tecnología digital automatizada

Aunque el método Doppler es un estándar bien consolidado y ofrece una alta precisión diagnóstica para la medición del índice tobillo-brazo (ITB), existen algunas desventajas asociadas a este procedimiento. El procedimiento requiere mucho tiempo y personal formado, lo que evita que su uso se generalice en un entorno de atención primaria. En 2012, la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) subrayó la necesidad de un método alternativo más fácil y eficaz para la medición del ITB.

De forma alternativa, los dispositivos médicos automatizados están ganando actualmente popularidad y atención, ya que la medición se ha simplificado bastante, es más eficaz y no requiere formación especial. Varios estudios han confirmado la precisión y la sensibilidad del método oscilométrico frente al método Doppler y, basándose en las ventajas que ofrece, ya existen en todo el mundo dispositivos automatizados para la medición del ITB [5].

Precisión y fiabilidad de la medición del índice tobillo-brazo utilizando un dispositivo automatizado de varios brazaletes (MESI mTABLET) frente al método Doppler [5].

Finalidad:

Un estudio reciente llevado a cabo y publicado en la revista European Journal of Vascular & Endovascular Surgery ha determinado la precisión y la fiabilidad de la medición del ITB con un dispositivo automatizado frente al método Doppler estándar.

Materiales y métodos:

En el estudio participaron 118 pacientes con riesgo o sospecha de padecer EAMI, dada la prevalencia de dos o más factores de riesgo cardiovasculares. Los hombres que participaron en el estudio tenían más de 60 años, mientras que las mujeres participantes sobrepasaban los 65 años.

Los investigadores llevaron a cabo mediciones del ITB en los pacientes con el método Doppler y con el sistema automatizado por medio de dos observadores para determinar la reproducibilidad intra e interobservador. Durante el estudio, se siguieron los protocolos de medición establecidos por la AHA.

La normalidad de la distribución se analizó con la prueba Shapiro–Wilk, y los ITB medios de los métodos Doppler y oscilométrico se compararon utilizando una prueba t de Student para muestras emparejadas. La evaluación de las capacidades diagnósticas, incluyendo la sensibilidad, la precisión, la especificidad y los valores positivos y negativos de los respectivos métodos para detectar un ITB bajo (≤ 0,90), se realizaron con el coeficiente kappa de Cohen. La variabilidad de las mediciones intra e interobservador se evaluó en primer lugar con el coeficiente de correlación intraclase (CCI) del acuerdo para cada método. Un segundo análisis de la reproducibilidad intra e interobservador se llevó a cabo utilizando el método Bland–Altman.

Resultados:

Con el método Doppler para la medición del ITB como referencia, el estudio halló que la sensibilidad, la especificidad, la precisión y los valores predictivos positivos y negativos del ITB automatizado alcanzaban hasta el 89,1 %, 94,4 %, 94,1 %, 91,8 % y 92,4 %, respectivamente. La precisión (pacientes clasificados correctamente con el método oscilométrico frente al método Doppler para la medición del ITB) fue del 94,1 % para la 1.a medición del observador 1, del 92 % para el observador 2 y del 90,3 % para la 2.a medición del observador 1. El estudio detectó además una alta concordancia (coeficiente kappa de 0,80 a 0,88 con dos observadores) y una excelente reproducibilidad del intraobservador, evaluada con un coeficiente de correlación intraclase (CCI de 0,94 con un CI del 95 % comprendido entre 0,91 y 0,96), entre los métodos.

El estudio concluyó que dichos dispositivos automatizados utilizados para la detección de la EAMI ofrecen un excelente rendimiento diagnóstico y, por lo tanto, pueden recomendarse en la atención primaria, donde se necesita una medición rápida, eficaz y fiable.

Dispositivos automatizados emergentes

Existen varios ejemplos avanzados de los innovadores dispositivos de medición emergentes, y el sistema MESI mTABLET es uno de ellos. El sistema de diagnóstico MESI mTABLET es un sistema completo todo en uno de módulos de diagnóstico de alto nivel, informes de pacientes y aplicaciones médicas [10]. El sistema incluye un índice tobillo-brazo inalámbrico automatizado con la tecnología 3CUFF™, que permite la medición simultánea de la presión del brazo y del tobillo. También incorpora un algoritmo PADsense™ para la detección de la enfermedad arterial periférica severa.

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Todas las mediciones y los datos de pacientes se guardan y se sincronizan automáticamente con los registros médicos electrónicos incorporados, MESI mRECORDS, disponible en MESI mTABLET y desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, de forma fácil y segura [11]. Este dispositivo no invasivo mide simultáneamente el índice tobillo-brazo (ITB) y utiliza la tecnología de evaluación vascular y análisis de forma de onda para generar información de diagnóstico. Este uso puede ampliarse a través de aplicaciones de medición adicionales, tales como la velocidad de onda de pulso, la tensión arterial media, etc. La capacidad del dispositivo de evaluar los pacientes se correlaciona enormemente con la medición Doppler clásica [12].

El dispositivo también incluye algunas funciones únicas, tales como:

  • Resultados objetivos obtenidos a través de mediciones de diagnóstico, triaje, opiniones de especialistas, consultas y otros datos para permitir análisis progresivos.
  • Actualizaciones constantes con aplicaciones médicas y herramientas de diagnóstico adicionales para mejorar la funcionalidad.
  • Formatos consistentes para optimizar la comunicación que reducen las inconsistencias en los informes y mejoran el tiempo de diagnóstico y tratamiento [15].

Mensajes que debe recordar

La EAMI es una enfermedad con una alta prevalencia y con una morbilidad y una mortalidad similares a las de la enfermedad arterial coronaria. No obstante, esta enfermedad se ha estudiado con menor precisión, por lo que cuenta con un menor tratamiento. Aunque el método Doppler existente para la medición del índice tobillo-brazo (ITB) es efectivo, tiene limitaciones de uso en el entorno de la atención primaria que dan lugar a un diagnóstico y a un tratamiento inferiores de la enfermedad.

Estas limitaciones de los métodos existentes subrayan la necesidad latente de desarrollar nuevos métodos de diagnóstico eficaces y no invasivos. De forma alternativa, la recién desarrollada y emergente tecnología pletismográfica automatizada ha demostrado tener un importante potencial para atender la necesidad de obtener un diagnóstico de la EAMI sencillo, rentable, preciso y oportuno. Con las continuas innovaciones disruptivas, es seguro que este tipo de tecnologías mejorará el diagnóstico y el pronóstico de los pacientes con EAMI.