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Tension-arterial-y-otras-mediciones-en-un-mismo-lugar

Existen muchos parámetros de salud cardiovascular, y casi el mismo número de dispositivos de diagnóstico para su medición, pero pocos son tan universales como la sencilla medición de la tensión arterial (TA). No obstante, a pesar de lo fácil que resulta medir la TA, especialmente con los dispositivos de medición automatizados de la actualidad, este método ofrece una gran cantidad de información a aquellas personas que saben interpretarla.

La importancia de la TA y de las mediciones de la TA es, naturalmente, inherente a cada médico, antes incluso de dejar la facultad de medicina. La hipertensión es un importante factor de riesgo para una amplia variedad de ECV y de afecciones relacionadas con el sistema cardiovascular como, por ejemplo, la enfermedad renal crónica (ERC), la retinopatía y la demencia [1, 2, 3, 4].

Por otra parte, la hipotensión es menos conocida entre el público en general, ya que normalmente no hay disponibles programas de prevención dado que esta afección está causada la mayoría de las veces por eventos cardiovasculares agudos, anafilaxia, shock séptico, ciertos fármacos, problemas endocrinos y, solo en contadas ocasiones, por factores relacionados con el estilo de vida (por ejemplo, deficiencia de ácido fólico y vitamina B12) [5]. No obstante, ambas afecciones pueden ser igual de dañinas para el cuerpo humano, siendo necesarios chequeos regulares de la TA en pacientes en riesgo. Pero ¿qué son y qué otras enfermedades comórbidas podrían tener además de la hipertensión y de la hipotensión?

Existen varios factores de riesgo bien definidos para la hipertensión, clasificados como una TA ≥ 140/90 mmHg, aunque su contribución exacta a la hipertensión y su gravedad resultan difíciles de determinar [6, 7]. La amplia mayoría, hasta el 95 % de los pacientes hipertensos, presenta una hipertensión esencial (idiopática), es decir, sin causa identificable [8]. La hipertensión secundaria afecta al 5 % restante de los pacientes hipertensos y presenta una causa identificable, siendo una de las más comunes la estenosis arterial renal.

Las personas con hipertensión están expuestas, tal como se ha mencionado anteriormente, a un mayor riesgo de padecer ECV, específicamente en el caso de aquellos individuos que presentan una etiología aterosclerótica, ya que se trata de un factor de riesgo para la propia aterosclerosis [10, 11, 12]. Entre estos riesgos, se incluyen la enfermedad arterial coronaria (EAC), que es 2,3 veces más mortal en los pacientes hipertensos, el accidente cerebrovascular, el deterioro cognitivo, la demencia y la retinopatía [13, 14, 15]. Por último, la hipertensión es un factor de riesgo para la enfermedad arterial periférica (EAP) y la ERC [16, 17].

Por otra parte, la hipotensión se considera más bien un estado fisiológico que una afección (enfermedad). Considerando una TA de 90/60 mmHg o inferior, la hipotensión no se tiene en cuenta, normalmente, como un problema en pacientes sanos de cualquier otra forma que no presentan síntomas, y suele relacionarse con una buena salud y condición física. Los síntomas más habituales de la hipotensión son aturdimiento y mareos, e incluso síncope si la TA disminuye demasiado [18]. Además, al igual que ocurre con la hipertensión, existen varias afecciones causales complejas que suelen solaparse. Las más graves son las afecciones agudas, tales como el shock hemorrágico, el golpe de calor y la insolación [19, 20].

Una medición precisa de la TA resulta, por tanto, esencial para un diagnóstico adecuado de la hipertensión o de la hipotensión, así como de sus causas indirectamente subyacentes. En el mercado, existen numerosos dispositivos que ofrecen esta función. Sin embargo, no hay dos dispositivos iguales en lo que respecta a precisión y fiabilidad, ni a cualquier función adicional que racionalice este sencillo procedimiento diagnóstico, incluso más allá de la medición de la TA. Existen algunos dispositivos que cubren bien estos aspectos, pero solo uno incluye compatibilidad integrada con la introducción automática de mediciones directamente en el historial médico electrónico del paciente y con el uso compartido de manera fluida de los datos con partes interesadas.

La herramienta de diagnóstico MESI mTABLET BP

El método tradicional de medir la TA utilizando un tensiómetro de mercurio suele considerarse el criterio de referencia del uso clínico, pero resulta tan preciso y fiable como el equipo utilizado, dando por hecho que el médico examinador está capacitado para su uso. Por desgracia, la realidad es bastante diferente. En lo que respecta al equipo, existen problemas de calibración y mantenimiento adecuado, que dan lugar a errores significativos o tamaños de brazaletes inadecuados [20, 21, 22].

Los médicos también tienen su parte de culpa, tanto por una formación inadecuada, que les hace redondear las cifras al cero más cercano, como por subestimar el efecto de la hipertensión de bata blanca [23, 24, 25]. Por último, y sin que guarde relación con su utilidad clínica, los tensiómetros de mercurio prácticamente han desaparecido debido a las preocupaciones medioambientales con respecto al mercurio y a su toxicidad para los seres humanos [26, 27].

Existen muchos métodos/dispositivos de medición, algunos más similares al método de auscultación que otros, pero ninguno es tan versátil como MESI mTABLET BP. A diferencia de prácticamente cualquier otro dispositivo de medición de la TA, este dispositivo ofrece una solución diagnóstica completa que va más allá de la evaluación de la TA, principalmente gracias a la compatibilidad integrada con los historiales médicos electrónicos. Otra función importante es la opción de ampliar fácilmente la funcionalidad diagnóstica de MESI mTABLET con varios otros módulos de diagnóstico.

MESI mTABLET BP está compuesto específicamente por MESI mTABLET y el módulo inalámbrico de la TA, que admite 3 tamaños de brazaletes. Asimismo, el módulo funciona con baterías, lo que mejora la facilidad de uso, y dispone de varios modos de funcionamiento. Además de mostrar un sencillo resultado numérico de la TA, MESI mTABLET ofrece la opción de representar las formas de onda de los pulsos en un gráfico. Junto con el fácil acceso al resto de datos médicos de un paciente específico, esta tecnología permite al médico obtener una evaluación más exhaustiva de la condición física cardiovascular del individuo y determinar la necesidad de un posible tratamiento o su derivación a un especialista.

La medición de la tensión arterial es uno de los procedimientos diagnósticos más habituales que lleva a cabo sistemáticamente cualquier médico de cabecera como parte de un chequeo médico estándar, así como los cardiólogos u otros especialistas para evaluar la condición física cardiovascular de un paciente. No obstante, también se ha convertido en parte importante de la diversidad del historial médico de un paciente, guardado en su historial médico electrónico y disponible en MESI mTABLET BP, que ofrece un uso compartido de los datos de forma fluida entre profesionales sanitarios.